Origen

En África…

Existe distintas creencias con respecto a la creación (como en el resto del mundo), que están fundadas en algo original o histórico. Se dice que antiguamente Dios (Olodumare) andaba por el planeta Tierra mirando el fuego que formaban las erupciones volcánicas, no había tierra, agua, plantas ni animales, solamente inmensas rocas creadas por la lava, cráteres por donde esta emergía y corría, y grandes llanos compuestos de silicio, sulfuro, aluminio, hierro y otros minerales venenosos. Esto había sucedido por espacio de millones de  años y Olodumare, a quien ya no le gustaba lo que observaba, pidió a Olofi que cambiara todo y embelleciera a la tierra.

El vapor producido por las llamas al contactar con la humedad que emanaba del espacio, acumuló gran cantidad de nubes torrenciales que ya no se sostenían, y Olofi, que quería que naciera el mundo, aprovechó estas nubes y las descargó en eminentes tormentas de agua sobre las llamas, apagando a estas y creando los grandes océanos. Es así como nacieron todas las Yemayás, desde Ocute hasta Olokun.

Después de muchos años, las cenizas que brotaron de aquellos incendios, se fueron acumulando en las rocas que sobresalían sobre las aguas, y estas fueron formando inmensas masas fangosas que se convirtieron en tierras, que dieron nacimiento a Orisha Oko. Estas masas de tierras, en contraste con la humedad de las aguas, procrearon  pudriciones y epidemias, que dieron nacimiento a Babalú Ayé. La pudrición dio inicio al crecimiento de hierbas y hongos, los cuales dieron natalicio a Osaín. Las grandes lomas que se fueron formando por consecuencia de acumulaciones de tierras en un mismo sitio, dieron nacimiento a Oke, y dentro de ellas se formaron conductos volcánicos que emanaban la lava que dieron  nacimiento a Algallú. La lava, al contactar con la humedad de las tormentas se enfriaban, produciendo minerales, hierro y largas cuencas por donde corría el agua que caía, formando ríos y grandes lagos, así nació Oggún, Ochún y Naná Burukú. También dieron lugar al inicio de caminos y veredas, cuales dieron nacimiento al príncipe Elewá. Las torrenciales tormentas eléctricas dieron nacimiento al rey Shangó y con la llegada de los animales nació Ochosi para cazarlos y darles de comer a los Orishas.

Los yorubas creían que las llamas que radiaban de la Tierra, por voluntad de Olodumare, inspiró a Olofi a ver el planeta de otra manera, y quiso que existiera una belleza sublime en nuestro sistema solar.

Si se fijan bien en la historia del nacimiento del planeta Tierra, verán que Yemayá y Orisha Oko son los Orishas que nacieron primero, y es por esto que la mitología Yoruba los reconoce como los padres y creadores de nuestra existencia.